El francés Allan Kardec es el padre del espiritismo, y escritor de obras fundamentales de esta práctica.
El francés Allan Kardec es el padre del espiritismo, y escritor de obras fundamentales de esta práctica.

La conexión con un mundo divino fuera del cristianismo 

Es posible la comunicación con los espíritus porque las personas nunca mueren, sino que reencarnan hasta que se purifican para poder formar parte de una esfera superior de luz. Así lo entienden los espiritistas.

Según esta ideología, los médiums son quienes sirven como intermediarios entre el mundo físico y el espiritual, para lo que desarrollan la comunicación con el alma de las personas que han muerto en términos biológicos.

La creencia entiende que cada individuo tiene un espíritu guía que lo protege, pero si la persona es débil, puede ser atacado por un espíritu burlón o ignorante, explica el doctor Mario Núñez Molina, quien ha trabajado tesis y publicaciones sobre el tema.

En estos casos, los médiums intervienen para que el ente negativo pueda comunicarse con el afectado y otros médiums, con el objetivo de convencerlo de que se marche, detalla el psicólogo.

Pero esta práctica es criticada por muchos. Moisés Ríos Pérez, coordinador de la Renovación Carismática Católica de la Diócesis de Mayagüez, considera que recurrir a un espiritista para resolver alguna situación es elegir al recurso incorrecto.

“Es como tener un padre y una madre, e ir a pedirle ayuda al vecino o a un extraño. Las personas que se refugian en la práctica del espiritismo se olvidan de su padre, que es el Padre Celestial que está en el cielo, que les ama, que les quiere”, asegura Ríos Pérez.

Por otro lado, Fernando Mercado y Judith López, de la Federación de Espiritistas de Puerto Rico, así como José E. Arroyo, de la Escuela Espírita Allan Kardec, consideran que las ideas progresistas del espiritismo promueven el desarrollo y bienestar social.

Cristo y espíritus: algunos desacuerdos 

Cuando se discute un tema controvertible, como es el espiritismo, unos podrían pensar que es una filosofía progresista, otros que es una herramienta de curación útil, o que es un instrumento del mal para conducir a los pecadores hacia la perdición.

Según Arroyo, ¨el espiritismo, por su naturaleza filosófica, trabaja lo que tiene que ver con justicia social. Entre las leyes espirituales que estudiamos, se encuentra la ley de sociedad, del trabajo, de igualdad y la ley de libertad. El espiritismo es sumamente progresista¨.

Esta perspectiva los impulsa a condenar la pena de muerte y defender la igualdad de la mujer, los negros y otros grupos marginados.

A diferencia de lo que cree la cultura popular, Arroyo asegura que el espiritismo tiene cinco fundamentos, y el primero es la existencia de Dios, aunque esta deidad no es la misma que la del cristianismo.

¨Para los espiritistas, Dios no es este personaje que está sentado en un trono, que juzga a los buenos y a los malos, que está administrándole la vida a la gente. Para los espiritistas, la comprensión de Dios es distinta. […] Dios es la inteligencia suprema y causa primera de todas las cosas¨, asegura el director.

El joven opina que el miedo y desprecio de la cultura popular hacia su práctica es resultado del desconocimiento sobre el tema o de interacciones con espiriteros que hacen cosas negativas llamándose espiritistas. Asimismo, considera que las iglesias infunden miedo con el propósito de mantener su popularidad y poder.

La opinión del investigador Núñez Molina es similar. Expone que la Iglesia critica al espiritismo porque lo ve como una amenaza a su hegemonía. ¨La Iglesia siempre ha sido muy quisquillosa en términos de perder el control de la gente y de la manera en que la gente piensa; […] no permite que la gente piense por sí misma y llegue a sus propias conclusiones¨, apuntó.

Para el pastor evangélico Víctor M. Viana Reyes la gran diferencia entre el cristianismo y el espiritismo son los entes de poder a los que recurren.

Mientras el espiritismo aleja a los espíritus burlones o ignorantes en las sesiones mediúmnicas, el cristianismo exorciza para alejar a los demonios. Viana Reyes destaca que la diferencia entre ambas intervenciones es que “todo acto espiritual en el cristianismo es en el nombre de Jesús, no en el nombre de ninguna persona”.

Destacó que “un demonio no puede sacar a otro demonio. Solamente una persona que tenga la autoridad delegada de Dios puede decir ‘en el nombre de Jesús’. Yo no puedo expulsar un demonio cuando mi vida no está arraigada a Dios ni estoy viviendo los principios bíblicos”.

La opinión de Mercado, presidente de la Federación de Espiritistas, es distinta, pues expresa emocionado que “el espiritismo vino a transformar al ser humano, a convertirlo en alguien mejor, en un ser caritativo, en un ser que ayuda al prójimo, en un ser que divulgue el esplendor y la belleza de Dios y su universo”.

Cómo surgió el espiritismo en Puerto Rico

El espiritismo nació en Europa en el siglo XIX, y su padre es el educador y filósofo francés Hipólito León Denizard Rivail, conocido como Allan Kardec.

Según el investigador Núñez Molina, el espiritismo llegó a la isla durante la segunda mitad de ese siglo a través de puertorriqueños de clase media que viajaron a Europa para estudiar.

En ese momento, las autoridades españolas imponían al catolicismo como la religión oficial, e imperaba un clima político de represión por el miedo a los levantamientos sociales, por lo que cualquier reunión que se considerara atípica estaba prohibida.

Cuando Puerto Rico pasó a ser territorio de Estados Unidos en 1898, hubo más apertura para nuevas religiones, y ya para 1920 había cerca de 150 centros espiritistas conocidos en la isla, documenta Joan D. Koss en un artículo.

El líder político y social Rosendo Matienzo Cintrón fue fundador de la Federación de Espiritistas de Puerto Rico. Imagen de: Noticel
El líder político y social Rosendo Matienzo Cintrón fue fundador de la Federación de Espiritistas de Puerto Rico. Imagen de: Noticel

El movimiento cobró fuerza entre los intelectuales puertorriqueños, como el líder político y cooperativista Rosendo Matienzo Cintrón, quien fue pieza clave en la fundación de la Federación de Espiritistas de Puerto Rico en 1903, expone Mario Cancel Sepúlveda en Historias marginales: otros rostros de Jano.

Las resoluciones aprobadas por la Federación en 1905 reflejan la filosofía kardeciana. La creación de literatura, bibliotecas y hospitales, así como enseñar a leer y escribir a todo aquel que lo solicitara fueron prioridades en ese momento, según el portal de la institución espiritista Casa de las Almas.

El espiritismo también atrajo a seguidores de la clase pobre, que seguían el movimiento por intereses y creencias diferentes.

Este grupo modificó la base kardeciana para sincretizarla con el catolicismo, prácticas populares de sanación, la santería, entre otros elementos, creando movimientos que destacan actualmente en la cultura popular, pero que no están ligados a los propósitos del espiritismo kardeciano original, expone el profesor Núñez Molina.

El médium: enlace entre espíritu y materia

Por: Sheila M. Torres Negrón
Por: Sheila M. Torres Negrón

El cristianismo entiende que la comunicación con los muertos es pecado. “Muchas veces, a falta de herramientas de duelo cuando pierden a un ser querido, las personas se abrazan a la esperanza de que todavía se pueden comunicar con una persona o que la persona se puede comunicar con ellos” asegura el católico Ríos Pérez, enfatizando en que esta idea es 100% negativa.

Pero, el director de la Escuela Espírita Allan Kardec opina que la comunicación con los espíritus ayuda a sanar heridas durante el proceso de duelo, además de proveer otros resultados positivos, de acuerdo al tipo de sesión que se lleve a cabo.

El futuro del espiritismo en la isla es incierto, pero tanto el profesor Núñez Molina como el espiritista Fernando Mercado prevén una merma, o tal vez, su desaparición. Quizá, solo Dios tiene la respuesta… o los espíritus.