Ya sea como hobbie o como un trabajo, muchos tenemos proyectos que queremos hacer crecer. Las redes sociales son nuestras mejores aliadas, pero hay que saber cómo sacarles provecho para que cada vez más personas se detengan a leernos o a vernos y, de esa manera, lleguen a nuestro producto o servicio.

Con este objetivo en mente, aquí te comparto cinco estrategias de comunicación que puedes emplear para atraer la atención de tus potenciales clientes:

  1. Conoce a tu público
Debes conocer quién es tu público objetivo y apuntar tus estrategias hacia él

Todos queremos que nuestra página de Facebook o Instagram tenga miles de seguidores para que nuestros ofrecimientos lleguen a más posibles clientes. Sin embargo, es mejor tener un grupo más pequeño de personas genuinamente interesadas en tu propuesta, que participen activamente y disfruten de tu proyecto, antes que tener miles de personas que no prestan atención a tus publicaciones porque no se sienten aludidos. Por tanto, debes conocer bien a quién te diriges para delimitar cómo trasmitir tu mensaje y cuál sería la plataforma adecuada para captar su atención.

Por ejemplo, si te vas a dedicar a vender slimes coloridos y brillantes para niños, tu prioridad no debe ser una cuenta de Twitter, ya que tu público principal no consume esa plataforma. En ese caso, YouTube sería una buena herramienta para que los niños, que pasan horas y horas allí, te puedan encontrar. Por otro lado, si tu proyecto gira en torno al acontecer noticioso, Twitter sería una excelente opcion.

Conociendo a tu público, vas a saber:

  • Cómo expresarte (no le hablas igual a un niño de cinco años, que a una mujer de 40)
  • Qué contenido debes crear (no pondrás el niño a leer, por ejemplo)
  • A qué hora debes publicar, de acuerdo al estilo de vida que tiene ese público objetivo
  • Etc, etc.

Conocer a quién le quieres hablar es fundamental para que llegues a los ojos de quien verdaderamente consumirá tus productos o servicios.

2. Demuestra la calidad de lo que ofreces

Los seres humanos tomamos decisiones a base de la razón y los sentimientos. Por lo tanto, tu mensaje tiene que convencerme o conmoverme.

Si vendes ropa de bebé, por ejemplo, puedes apelar al consumidor (en este caso, los padres) por la vía de los sentimientos, haciendo un video de las etapas del primer año de vida, mostrando en todas ellas tus piezas de ropa. Si, por el otro lado, quieres ir por la vía de la razón, puedes hablar de que la tela es apropiada para la piel sensible del bebé, que las piezas toman en cuenta el movimiento y desarrollo adecuado del niño, etc.

Recuerda, hoy día es fácil corroborar la información, por lo que debes convencer con la verdad y no con falsas promesas o premisas.

Toma en cuenta que convencer a una persona con evidencias y buen contenido te funcionará mejor que intentar enviarle un mensaje pidiéndole que considere tu producto. O sea, en vez de ofrecer el producto, demuestra las ventajas que vienen con él.

3. Utiliza títulos o captions llamativos

Tienes 5 segundos para captar la atención inicial de tu potencial cliente. Ese cortísimo período de tiempo determinará si la persona continuará leyéndote o viéndote, o si pasará a la próxima publicación.

De igual forma, el título debe tomar en cuenta la forma en que la gente busca el contenido. Piensa qué escribirías tú en Google si estuvieras buscando información sobre el tema que trabajas, y utiliza esas palabras claves en tu propio título.

Por ejemplo, si enfocas tu canal de YouTube en rutinas de ejercicio para bajar de peso, es muy probable que tu público objetivo presione un video titulado:

Cardio de 20 minutos para quemar grasa abdominal

En lugar de:

El ejercicio cardiovascular que te ayudará a combatir el sobrepeso

La primera opción es mucho más precisa, y le avisa al usuario sobre lo que debe esperar de tu contenido en términos de tiempo, tipo de ejercicio y parte del cuerpo que se trabajará. Todo, en ocho palabras. En este caso, es muy importante que cumplas lo prometido en tu título. No ofrezcas algo que luego no elaborarás, porque perderás la confianza de tus seguidores.

4. Presenta tus ideas de forma organizada

Si hoy quisieras ponerte una chaqueta azul, te sería mucho más fácil identificarla en un closet como este. Por tanto, le sacarías más provecho a la prenda, y encontrarla sería una experiencia relajada, en lugar de estar buscándola por toda la casa. Lo mismo debe ofrecer tu contenido.

Puedes proveer información valiosísima, pero si no la presentas de una manera entendible y agradable para la vista, no provocarás una experiencia placentera, y perderás la atención de tu audiencia. Por tanto:

  • Divide tu contenido por subtemas
  • Si utilizas el formato escrito, trabaja con párrafos precisos y cortos (de no más de tres oraciones)
  • Añade imágenes, subtítulos o enfatiza las palabras, de manera que el lector pueda identificar claramente dónde termina un punto e inicia el próximo.
  • Utiliza listas, en lugar de párrafos largos
  • Si tu contenido es audiovisual, divídelo con frases de transición. Por ejemplo, “el primer consejo que te daré…”; “el segundo punto más importante”; “otro factor que debes tener en cuenta”, etc. Añade elementos visuales o auditivos que ayuden a la transición de tus ideas.

5. Sé constante

Puedes saber quién es tu público, proveerle contenido de calidad, titular perfectamente tus publicaciones y presentarlas de manera organizada, pero si lo haces una vez cada dos meses, no potenciarás los resultados.

Primero, porque los algoritmos no te tomarán en cuenta. Segundo, porque es importante que los usuarios se familiaricen con tu contenido, de manera que lo esperen, sabiendo que ofrecerás algo de calidad.

Intenta publicar, por lo menos, una vez a la semana.

Hasta aquí estas cinco estrategias básicas de comunicación. Espero que les sean útiles y puedan emplearlas en sus negocios o proyectos. Y si tienen dudas, estoy a un mensaje o comentario de distancia 🙂